Jorge Álvarez, presidente del Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas (IADEPP).
Jorge Álvarez, presidente del Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas (IADEPP).

Un paso firme para garantizar el acceso a la identidad

21/02/2018
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PALABRAS CLAVES

Por Marianela Ríos

En Argentina el 99,9 por ciento de los nacimientos están registrados, pero no todos son inscritos. Esto significa que muchos niños y niñas no cuentan con un documento de identidad, condición ineludible para acceder a cualquier tipo de derecho a lo largo de su vida.

Esa problemática detectada fue la que motivó que en la Ley 26.413 de Estado civil y Capacidad de las Personas, sancionada en el 2008, se obligara al Estado a realizar de hecho la inscripción de los nacimientos, en los casos que los mismos no fueran registrados por los padres luego del plazo de los 40 días. La meta era disminuir la cantidad de indocumentados.

Sin embargo, debido a la imposibilidad de los registros civiles provinciales de poder llevar a cabo este proceso, en febrero de 2009, se emitió un decreto de necesidad y urgencia (90/09), que suspendió dicha obligación y extendió el plazo para realizar la inscripción hasta los 12 años de edad. El mismo fue sucesivamente renovado hasta la actualidad.

Pero la tregua se terminó para la provincia de Buenos Aires. En los últimos días, el reloj comenzó a correr de nuevo con la presentación de un plan para retomar los registros de hecho. Así fue que el viernes 16 de febrero se llevó a cabo la primera inscripción de oficio.

“Un pibe que no iba a tener DNI, ahora lo tiene”, contó a SN Online Jorge Álvarez, presidente del Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas (IADEPP), quien destacó el plan y sus beneficios para lograr que todos los ciudadanos puedan acceder a su documento de identidad.

“Lo novedoso es que se empieza a cumplir la Ley y se digitaliza el proceso de la registración para la posterior inscripción del nacimiento. Entonces, la mamá o el papá no tienen que salir del hospital con la constancia de parto, sino que van directamente al registro civil, sacan un turno y, cuando llegan, ya tiene todo armado. Y en el caso de que nadie vaya, lo hacen de oficio a los dos meses”, explicó.

Cuatro de cada diez nacimientos no inscritos están en el Gran Buenos Aires, de allí deviene la necesidad de comenzar a aplicar esta política en el territorio bonaerense. Sin embargo, una cifra atenta contra la crucial iniciativa: en la Provincia, casi el 60 por ciento de los registros de nacimientos siguen realizándose de manera manual.

“Esto hace que sea muy difícil cumplimentar el proceso de seguimiento si no hay un sistema de datos cargados. Porque para hacer esto, las autoridades de los registros civiles tienen que corroborar con la maternidad que existe en los hospitales de la zona, cuáles fueron los nacimientos no registrados y entonces ahí se hace el cruce de información”, precisó Álvarez.

Avanzar en la digitalización del sistema, entonces, es un uno de los desafíos más importantes para cumplir la meta. En los últimos años, esa tarea se llevó a cabo con el proceso de identificación, a cargo del RENAPER, lo que hizo que el trámite de renovación de DNI goce de una practicidad nunca antes aplicada.

Así las cosas, reforzar los procesos anteriores resulta imprescindible. Hay un paso firme, pero es necesario que el camino esté en condiciones.