"Tememos que puedan generarse desbordes por la actitud de soberbia absoluta del Gobierno"

Juan Grabois, responsable de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), se refirió a la actitud de Cambiemos ante los reclamos de la sociedad frente a la crisis económica, en el marco de la marcha Federal protagonizada por los movimientos sociales.

01/06/2018
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SN Online

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Las columnas de la CTEP, la Corriente Clasista y Combativa y Libres del Sur, organizadores de la marcha avanzan sobre la Ciudad de Buenos. "Hay mucha gente, son miles y miles, además de haber muchas columnas, las de Puente Pueyrredón y la de Rivadavia, por ejemplo, sé que son inmensas, y a eso se suman los gremios la CGT, la CTA", explicó a SN Online, Juan Grabois, titular de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

"Con la crisis, los recursos que el Estado provee a los sectores sociales, se terminan diluyendo, pero, además, la asistencia debería ser solamente una cuestión temporaria, porque cuando eso temporario pasa a ser algo permanente, el deterioro de la situación se agranda y en vez de conseguir trabajo los asistidos, comienzan a aparecer los que tienen laburo, porque pasaron a ser desocupados", explicó Grabois.

Asimismo, el dirigente subrayó que las marchas son "un mensaje democrático" que proponen canalizar la "disconformidad creciente en los sectores populares". Y añadió que "ante la demanda y la masividad de las protestas" se teme que pueda generarse "desbordes, sobre todo, por la actitud de soberbia absoluta e incapacidad de diálogo del Gobierno, que no comprende, entre otras cosas, que no hay posibilidad de que la gente pueda pagar tarifas".

En ese sentido, señaló que la propuesta "más avanzada" para empezar a distender la conflictividad social en los sectores más vulnerables es la Ley de integración urbana que servirá para regularizar las tierras de las 800 mil familias que viven en villas y asentamientos. 

A esa propuesta, se suman el proyecto de Ley de Emergencia Alimentaria, la Emergencia Rural, para los pequeños productores, campesinos y pueblos originarios; la creación de un millón de puestos de trabajo en pequeñas obras realizadas a pico y pala en los barrios populares, y la emergencia en adicciones, porque "todo lo que tiene que ver con las drogas está prácticamente desmantelado".