“Nunca hubo un detenido por la muerte de mi hermano”

Así lo expresó Belén, hermana de Gustavo Maidana, el mecánico asesinado hace cinco meses en Isidro Casanova por dos delincuentes que lo interceptaron para robarle la moto. Denuncia que los responsables de la causa “no hacen nada”.

09/05/2018
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SN Online

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“Él tenía cáncer y ni esa maldita enfermedad lo paraba. Se levantaba día a día con ganas de seguir y disfrutar a sus hijos, tenía una nena de un año y un nene de seis”, describió la joven a SN Online. El 9 de diciembre, un hecho de inseguridad se llevó la vida de alguien que todos los días se aferraba a ella.

Esa fatídica jornada, Gustavo terminó su trabajo en el taller mecánico que había montado en su casa y le pidió la moto a su sobrino para ir a comprar. Ambos se subieron y salieron. A las pocas cuadras, en Sarrachaga e Islas Malvinas, fueron abordados por dos ladrones – uno de ellos menor de edad – que le quisieron robar el vehículo. A pesar de no haberse resistido, le dispararon causándole la muerte.

Desde ese día, comenzó una investigación que, de no ser por el ímpetu de Belén, no avanzó demasiado: “Pasaban los días, las semanas, los meses y me di cuenta que la mayoría de la información de los acusados la llevaba yo. Al poco tiempo ya estaban identificados”.

Las fuerzas de seguridad aseguraban que "estaban trabajando en el caso y la Brigada seguía investigando", pero los resultados estaban a la vista. "Era todo mentira", denunció.

Al mes del hecho, la joven vivió una situación muy particular que la dejó paralizada. Se cruzó con el asesino de su hermano caminando por la puerta de su casa. “Cuando me calmé, fui a la comisaría a avisarles que el asesino de mi hermano había pasado por mi casa. Me dijeron que no podían hacer nada porque el fiscal no mando la orden de detención sobre ese acusado”, contó.

Belén no dejó de moverse, de meterse en lugares peligrosos para hacer un trabajo que les correspondía a los investigadores. Ese accionar la llevó a enterarse de que uno de los acusados, el menor, había sido detenido. La sorpresa fue que no cayó por el asesinato de su hermano ni de otra persona, ocurrido el día anterior, sino por intentar robar una moto.

“Estuvo dos meses detenido y los primeros días de abril ya estaba nuevamente en la calle haciendo maldades. Como era un delito leve el juez decidió que quede en libertad”, lamentó

A cinco meses del crimen, hoy la causa, que está a cargo del Juzgado N°2 de San Justo, no avanza y el reclamo de justicia por Gustavo crece día a día: “Nunca hubo un detenido por la muerte de mi hermano, pero vamos a seguir peleando”.