La golpearon entre 10 chicos por ser lesbiana, se defendió y quedó presa

En medio de las patadas, golpes de puño y manoseo, la joven le dio un puntazo a uno de sus agresores, que le provocó la muerte. Después de ser violentada, la mujer fue alojada en una celda de la comisaría sin recibir atención médica hasta seis días después. Sus amigos y familiares piden que se considere el caso como legítima defensa.

10/01/2017
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SN Online

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Cuando Analia De Jesús pensó en ir a saludar a uno de sus amigos, nunca se imaginó lo que estaba a punto de sucederle. Todo transcurrió en un angosto pasillo del barrio de Bella Vista, que une la casa que había ido a visitar con la vivienda de uno de sus agresores.

Salir a la calle para Analia era una nueva oportunidad para encontrarse con estos diez jóvenes y ser agredida por su orientación sexual, por eso intentaba evitarlos constantemente. Eso fue lo que hizo esa tarde. Aprovechó que los chicos se habían ido a comprar y salió de lo de su amigo, rumbo a su residencia.

Lo que ella nunca se esperó es que se tratara de una trampa. Mientras la joven caminaba por el oscuro camino que la llevaba hasta la calle, fue sorprendida por la patota, que de una piña la tiró al suelo, la pateó en todo su cuerpo y la manoseó.

“Con el ojo en compota y sin poder ver nada, ella sacó un cuchillo que llevaba para defenderse de estos contantes ataques y dio solamente un puntazo, que le dio a uno de los agresores y le provocó la muerte minutos después”, relató a SN Online una de las integrantes de la organización que reclama el esclarecimiento del caso, Carolina Abregú.

Abregú indicó que la víctima decidió armarse después de que los mismos sujetos la apuñalaran tres veces y le incendiaran la humilde casa en la que vivía, hechos que la mujer nunca denunció por las amenazas de muerte contra sus sobrinas que le hacían.

La defensa de “Higui”, como le dicen sus amigos, incrementó la violencia de los otros nueve chicos, que siguieron pateándola hasta que perdió el conocimiento y llegó la Policía.

“Gritando de los dolores que tenía y manifestando lo que le había pasado, fue depositada en una celda, sin recibir atención médica hasta seis días después”, contó Carolina, quien precisó que “al otro día le tomaron declaración testimonial, pero no le creyeron”. “Analia estaba destrozada por los golpes que le habían dado, pero para la Justicia esto no era un elemento que podía ser tenido en cuenta en la causa”, sostuvo.

Acusada de “homicidio”, la chica fue trasladada a un destacamento femenino por orden de la Fiscalía Nº25 de Malvinas Argentinas y en base al testimonio de los mismos golpeadores, que “inventaron una pelea en la que supuestamente ella se metió y terminó agrediendo al fallecido”.

Abregú contó que la mujer “está muy mal y muy preocupada por su familia y por las amenazas, porque si bien uno murió, hay otros nueve que están libres”.

Sus familiares, amigos y miembros de organizaciones sociales están a la espera del juicio y pelean porque lo ocurrido sea considerado como legítima defensa.

“No solamente tenemos que denunciar a 10 agresores, sino que también hay que denunciar a un estado que violentó a Higui y a su familia, y que todavía lo sigue haciendo”, concluyó.