Humanizar la política para recuperar los sueños

15/05/2018
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PALABRAS CLAVES

Por Javier Forlenza*

En el marco de lo sucedido en las últimas semanas con las medidas de gobierno que decidió tomar el Presidente Macri junto a todo su gabinete, queda en claro que lejos están de prometer futuro, transparencia y un plan económico que apueste a la inclusión de las mayorías y a la justa distribución del ingreso.
Podemos decir con total certeza que la Argentina de los sueños colectivos está siendo jaqueada por los que nos decían que tenían el mejor equipo de los últimos cincuenta años.

Pero el tema es más profundo. Estamos volviendo al pasado, que marcó a generaciones completas que tuvieron que asumir el costo económico, social y político de las recetas del Fondo Monetario Internacional. Que hoy parece ser la idea más brillante que tiene el gobierno para sacarnos del lugar donde ellos mismo han llevado al pueblo argentino.

El plan es evidente, endeudamiento y ajuste, para beneficiar al capital financiero y a las principales empresas trasnacionales. Las medidas adoptadas dejan a millones de argentinos en la incertidumbre, en la falta de previsibilidad y a la deriva de un mercado salvaje que anula las posibilidades de realización social.

¿Qué nos queda como sociedad, frente al avance de políticas que pretenden suprimir el concepto de ciudadano, para reducirlo al mero término de habitantes? Nos queda mucho por hacer. Tenemos una nueva oportunidad de hermanarnos para construir ESPERANZA. Es posible recuperar la cultura del encuentro, ese encuentro capaz de proyectar una ciudadanía empoderada en sus derechos, que promueva una economía que favorezca la diversidad productiva, y la defensa del empleo. Una economía que mire con solidaridad a miles de compatriotas, porque es ahí donde está en juego la dignidad humana, dignidad que debemos abrazar fuertemente en momentos donde las cosas no están del todo bien.

No alcanza, con estar en desacuerdo y repudiar la dirección que el actual gobierno pretende darle a nuestra CASA COMÚN. Es imperioso comprometernos, tender los puentes necesarios para ganarle camino a la indiferencia, es ponernos la patria al hombro.

Estamos convencidos, que cada uno de nosotros construye un rol protagónico, que más allá de la orilla en la cual nos toque pararnos, compartimos el mismo río. Ese río que representa las expectativas, los sueños, las preocupaciones, y el valor para afrontar las transformaciones que contribuyan a que la política y la economía estén decididamente al servicio de la vida.

El desafío que tenemos por delante no es sencillo, porque el primer paso requiere que abandonemos la idea de la posmodernidad donde lo individual pareciera estar por encima de todo proceso colectivo. Es menester recuperar la confianza como pueblo, donde sepamos discernir frente al paradigma eficientista de la tecnocracia los deseos de las mayorías.

En definitiva, es momento de encontrarnos para trabajar arduamente por la patria libre, justa y soberana, porque de lo contrario correremos el riesgo de que la calidad de vida de cada uno de los argentinos quede en manos del falso dios del dinero. Humanizar la economía es una tarea que debemos asumir como propia a partir de ejercer la ciudadanía y recuperar la política para el bien común.

*Concejal por Unidad Ciudadana en el partido de Tigre.