Familiares de un joven asesinado en William Morris pidieron justicia frente a una comisaría

Ocurrió ayer por la tarde, en la sede policial ubicada en Potosí 3490. Allí asistieron allegados y vecinos de Eduardo David Ojeda, asesinado el jueves pasado, de dos disparos cuando fue a buscar a su ex pareja a una casa en William Morris.

23/04/2018
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SN Online

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Hurlingham

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Más de 70 personas se presentaron ayer frente la Comisaría 3ra de Hurligham para exigir justicia y que atrapen a los responsables del crimen del hombre de 37 años.

Eduardo David Ojeda fue asesinado el jueves pasado cuando, según fuentes policiales, había concurrido a una vivienda de esa zona a buscar a su ex novia. Del domicilio ubicado en la calle Cañuelas entre Ojeda y Liosanga salió un conocido de su ex pareja quien, en circunstancias que se desconocen, le efectuó dos disparos.

En diálogo con SN Online, Cristina Aguiar, madre de la víctima, confirmó que no hay detenidos por la muerte de su hijo, aunque denunció que tanto la policía como la gente del barrio conoce quién es el criminal.

“Uno de ellos vive a siete cuadras de acá, y estaba con su papá y su mamá. Su papá lo guardo en otro lugar. Por eso, le dije a la policía que vaya a buscarlo para que le digan dónde está y que lo traigan, pero no lo hicieron. Son dos hombres y una mujer los implicados”, apuntó.

Según Aguiar, la inacción policial se debe a que el joven señalado como autor del hecho sería familiar de un político reconocido de Hurlingham. “Ayer en la comisaría se los dije, y todos se quedaron callados porque son políticos fuertes y yo soy pobre”, disparó.

Tras el asesinado, las pesquisas policiales de la comisaría de William Morris señalaron que el cuerpo sin vida de Ojeda fue hallado boca arriba, con una faca y una navaja en su cintura. Sin embargo, la madre de Eduardo lo desmintió y aseguró que el cadáver fue movido.

“Cuando su hermano fue a reconocer el cuerpo se encontraba boca arriba y con un cuchillo en la mano. Mi hijo no tenía nada, le pusieron el cuchillo. Además, después en el Juzgado nos dijeron que murió boca abajo”, remarcó.

Por último, Aguiar pidió ayuda para poder obtener justicia y que encierren a los responsables a pesar de la connivencia que denunció entre policías y políticos. “Hace cuatro días enterré a mi hijo. Tiene que estar preso, eso es lo único que puede calmar mi dolor”, lamentó.