Comenzó el juicio contra dos colectiveros que mataron mientras corrían una picada

Los choferes de la Línea 216 Claudio Gabriel Beltrán y Pablo Martín Chanqueo están siendo juzgados por “doble homicidio culposo y lesiones”. Ambos competían en una carrera a bordo de dos unidades y colisionaron con una moto en la que iban una pareja, que falleció, y otro chico que sufrió heridas de gravedad.

10/07/2017
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Diario Popular

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Morón

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“Ellos habían salido a comprar. Venían los tres en la moto por la ruta 1003 y aparecieron estos dos colectivos a mucha velocidad, como corriendo picadas, uno se pasó de carril y los llevaron por delante. Paulo (Silvestro) murió camino al hospital”, relató Adriana Carranza, madre del joven fallecido el 14 de julio de 2012 en el cruento episodio.

En tanto, Rocío Da Silva, quien acompañaba en ese momento a Paulo, murió en el acto y Gonzalo Torres resultó herido de gravedad y estuvo durante un largo periodo internado en el Hospital Héroes de Malvinas de Merlo, pero logró sobrevivir para contarlo.

Romina Da Silva, hermana de la joven fallecida expresó que “de no ser porque Gonzalo sobrevivió para contarlo, todo habría quedado en la nada”. “Luchamos juntos para que se sepa la verdad, que son víctimas de lo ocurrido y queremos que haya justicia”, expresó a pocos días el fallo por este siniestro vial, que se conocerá el jueves.

Hasta aquí se han desarrollado tres jornadas del debate ante el Juzgado en lo Correccional Nº4 de Morón, a cargo de Luis Barandot, declararon los familiares de Rocío y Paulo y fundamentalmente Gonzalo Torres, quien dio detalles de lo sucedido y dio cuenta de una “carrera” entre los dos colectivos, que se dirigían a la terminal y sin pasajeros ocupando los dos carriles de la ruta 1003, en esa curva ubicada en las cercanías del cementerio Santa Mónica del partido de Merlo.

También brindaron su testimonio los representantes de la empresa de la línea 216, algunos peritos (que difirieron en la velocidad en que iban los colectivos, afirmando que era de 49 kilómetros por hora, cuando una complementaria, efectuada por Gendarmería apuntó que iba a 61 km/h) y oficiales de la comisaría de Pontevedra, quienes cometieron algunas irregularidades en la instrucción del caso, tal lo denunciado por los familiares de las víctimas.

Mientras aguardan por el veredicto, previsto para este jueves, tras los alegatos del fiscal Leonardo Lencini y el letrado defensor de los imputados (ya que los abogados que representaban a ambos querellantes renunciaron de manera sorpresiva, pocos días antes del juicio), las familias Da Silva y Silvestro pretenden que “se haga justicia y los condenen”.

“Tenemos muchas sospechas por las cosas que vinieron pasando, como pretendieron tapar todo e inclusive queriendo culpar a los chicos, que son las víctimas de todo esto”, concluyeron.